Danzante con penacho de plumas sosteniendo un sahumador humeante, con el mar detrás

Ceremonias para grupos

Ceremonias de bienvenida y despedida para grupos en la Riviera Maya

Tu grupo aterriza, baja del autobús y entra al lobby, y en vez de una fila de registro lo que le espera es un tambor. Humo de copal, plumas, un caracol y una bienvenida que es de esta tierra.

Es lo primero que México les dice, y marca el tono de todo lo que viene después.

Recibiendo grupos desde2012

Tres danzantes con penachos de plumas esperando en el lobby de un hotel antes de la bienvenida
Esperando en la entrada, antes de que llegue nadie.

La llegada

Cuando el grupo entra

Los danzantes ya están ahí antes de que llegue nadie, en la entrada y con todo el atuendo, mientras el lobby sigue con su día. Entonces empieza el tambor y todo se detiene: las conversaciones, las maletas, los teléfonos, que vuelven a salir enseguida para grabarlo.

Nadie tiene que hacer nada, ni saber nada de antemano. Simplemente los reciben, entre el humo y el tambor, mientras el resto del lobby se para a mirar.

La misma bienvenida funciona en la arena, en un jardín o en la puerta de la sala de juntas. Viaja.

Trece segundos

Así se ve

No hace falta sonido: el tambor, las plumas y un lobby que de pronto es México.

Grupo corporativo reunido alrededor de una danzante arrodillada en el lobby de un hotel tras la bienvenida
La foto de grupo con la que se cierra la bienvenida.

Integración

Un círculo, no un escenario

Cuando el propósito es unir a un equipo, la bienvenida se convierte en una ceremonia en la que participan. Se extiende un textil en el suelo y todos se acomodan alrededor.

Hay cacao con miel y otras semillas, una ofrenda a la tierra y al agua, y los mismos gestos repetidos por todos a la vez. No hay que aprender nada antes, y quien firma el presupuesto se arrodilla en el mismo suelo que los demás.

Lee cómo fue una de esas mañanas, con un grupo de incentivo que trajo Tropical Incentive.

Un círculo no tiene cabecera.

Danzantes y tambores en la playa al atardecer, con el grupo en círculo alrededor
En la arena, a la hora en que la luz se pone naranja.

La despedida

Y cuando llega el momento de irse

Una ceremonia de despedida cierra lo que abrió la bienvenida. En la arena, a la hora en que la luz se pone naranja, el grupo se reúne una última vez: el tambor, el copal y un agradecimiento por lo que pasó estos días.

Para entonces ya nadie mira desde fuera. Bailan. Esa suele ser la foto que todos se llevan.

Invitados bailando en la playa de noche junto a danzantes con penachos de plumas
Al final de la noche, el grupo también baila.

Dónde puede ser

En la playa, en el lobby, en un jardín

La ceremonia se adapta al espacio que el grupo ya tiene: la arena frente al hotel, el lobby, un jardín, una terraza o la sala de juntas antes de la primera sesión.

Trabajamos en toda la Riviera Maya —Playa del Carmen, Cancún, Tulum y los alrededores— y también podemos proponer locaciones al aire libre si el grupo quiere salir del hotel. Para la noche, además, está el espectáculo prehispánico.

Cómo se prepara

Empieza por aquello a lo que vino el grupo

Antes que nada preguntamos para qué es la reunión. Un equipo que se está fusionando, una fuerza de ventas que acaba de cerrar su año, una familia que llevaba mucho sin juntarse y un retiro que empieza mañana son cuatro mañanas muy distintas.

Con eso en la mano se diseña la ceremonia: qué se dice, qué se ofrenda, cuánto dura y dónde ocurre. Eso es lo que hace que el grupo se vaya sintiendo que fue suya.

Corporativos y de incentivo

Convenciones, viajes de incentivo y programas MICE que abren con una bienvenida y cierran con una despedida.

Familias

Celebraciones y reencuentros en los que la ceremonia es lo que todos recuerdan después.

Retiros

Programas de bienestar que abren o cierran sus días con una ceremonia en la playa.

Conecta tu espíritu

Cuéntanos de tu grupo

Dinos cuándo llegan, para qué es el viaje y qué tienes en mente, y te devolvemos una ceremonia diseñada para ellos.

+52 984 312 3026

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